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3 sept. 2011

Melomanía (parte 1): Coincidencias

En esta ocasión inauguro una nueva sección en el blog con el título 'Melomanía', dónde comentaré historias y anécdotas del maravilloso mundo de la música, incluso me permitiré el lujo de recomendar artistas, álbums o canciones (o os prevendré de ellos).

Para comenzar os haré una breve introducción del músico que protagonizará esta primera parte. Nacido el 15 de julio de 1955, el neoyorkino Joe Satriani es reconocido indudablemente como uno de los mejores guitarristas del mundo. La característica y perfeccionada técnica que ha desarrollado a lo largo de su carrera como músico le ha servido para componer verdaderas obras maestras y hacerse un nombre entre los grandes de las seis cuerdas, demostrando que no es necesaria una voz para transmitir emociones. Y ese es el secreto de "Satch", sus composiciones no son solamente una mera demostración de velocidad y técnica, son preciosas melodías que llegan al alma combinadas con virguerías por los trastes. También le caracteriza la versatilidad como músico, siendo capaz de tocar con igual habilidad piezas de jazz y de rock, pasando por el blues y el heavy metal. Puede presumir, además, de ser el maestro de otros dos monstruos de la guitarra, como Steve Vai y Kirk Hammett y de haber sustituido al mismísimo Ritchie Blackmore en una gira de Deep Purple, rechazando posteriormente la oferta de permanecer en la banda para poder seguir con su carrera en solitario.

En el año 2004 publica el álbum 'Is There Love in the Space?', que incluye el tema 'If I Could Fly', una composición instrumental dedicada a su esposa, Rubina. 4 años después, Joe Satriani decide demandar al grupo británico Coldplay por violación de sus derechos de autor al asegurar que la canción 'Viva la Vida' contiene "porciones sustanciales y originales" de 'If I Could Fly', que la melodía y la progresión de los acordes estaba copiada de su canción. La respuesta por parte de la banda liderada por Chris Martin no se hizo esperar y emitieron un comunicado público explicando la situación y alegando que "si existen ciertas similitudes entre los dos temas son completamente casuales, y tan sorprendentes para nosotros como para él." El abogado de Joe Satriani, sorprendido por la respuesta de los británicos, aseguró que intentaron "mantener un diálogo antes de hacerlo público" pero que, ante la reacción de la banda, se sintieron "casi forzados a presentar la demanda", exigiendo que dejaran de utilizar la canción o se hiciera un estudio que determinara qué porcentaje de los beneficios de 'Viva la Vida' pertenecían a Satriani. Finalmente, se llegó a un acuerdo económico para que se retirara la querella y la cantidad percibida fue destinada a la caridad. No sin antes tener que firmar un contrato que le prohibía a Joe Satriani hablar sobre el caso del plagio.

También Cat Stevens acusó de plagio a Coldplay por la misma canción, afirmando que 'Viva la Vida' es un plagio de un fragmento de 'Foreigner Suite', un tema de 18 minutos de su álbum 'Foreigner' concretamente el fragmento que une 'Love' y 'Heaven'. Sin embargo, el veterano músico descartó la demanda. También por la red se comenta la similitud con una canción del grupo argentino Enanitos Verdes titulada 'Francés Limón'. Antes incluso que la demanda de Satriani, los Creaky Boards, un grupo de Nueva York, les acusó de haber utilizado una melodía propia para 'Viva la Vida' después de que los ingleses asistieran a uno de sus conciertos.

He tenido la ocasión de escuchar los 4 temas y, en mi opinión, no cabe duda de que 'If I Could Fly' es al que más similitudes presenta. Por ello, os dejo un vídeo en el que podréis escuchar tanto un fragmento de ambas canciones como su fusión y comprobar qué peligrosas pueden ser las coincidencias:




*Bonus Track:



*Bizarre Track:



4 jul. 2011

Tragedia Digital Terrestre



“Apagón analógico”. O lo que es lo mismo, el fin de las emisiones analógicas por parte de las operadoras de televisión. Personalmente, me quedo con “apagón analógico”, una denominación más catastrofista, casi apocalíptica. Evoca a tragedia. Precisamente. Sí, ya sé que a priori ahora disponemos de muchas más prestaciones, ventajas y comodidades con la Televisión Digital Terrestre como una mejor calidad de vídeo y sonido, mayor número de canales por frecuencia o el acceso a contenidos interactivos. Pero también hay algún que otro inconveniente y mi experiencia da fe de ello. El tiempo pone a cada uno en su lugar y la televisión se ha tomado su particular vendetta.

Todo comenzó unas semanas antes del citado apagón. El televisor del comedor ya disponía de un sintonizador TDT, sin embargo, en la cocina, una pequeña y veterana televisión de 14” contaba los minutos para quedar prácticamente inutilizada. Para su fortuna, aterrizó en casa un pequeño mini-receptor que cabía en la palma de la mano y le trajo esperanza y consuelo a la pequeña. El receptor se conectaba directamente en la entrada del euroconector y no tenía botones debido al tamaño, pero incluía un mando a distancia. Realmente era bastante práctico.

Por desgracia, el uso que le daba a la televisión había descendido considerablemente desde hacía cierto tiempo. Apenas la veía. Sólo en ocasiones mientras merendaba o cenaba después de llegar tarde del trabajo y el comedor se encontraba ocupado. Y durante esos momentos solamente veía el canal 3/24, un telenoticias de 24 horas, para mantenerme bien desinformado, pues hay que intentar no levantar sospechas ante el Gran Hermano. Una cosa es ver muy poco la televisión, pero qué menos que creerme las noticias de los mass media. Es preferible no levantar suspicacias. La cuestión es que de los alrededor de 50 canales (of shit, añadiría Roger Waters) a mi disposición apenas veía uno, y muy poco. Si añadimos los libros, la música e Internet, es evidente que la televisión había quedado relegada a un plano muy secundario.

Pero ocurrió. Un día, siguiendo las normas para ser un buen ciudadano, me propuse ver qué no había ocurrido o qué había ocurrido pero de forma muy distorsionada en las noticias del día. Pero al encender el televisor… el horror. El último canal que había sido visto por alguien (preferí no descubrir quién) había sido Telecinco. ¡Qué desagradable! Individuos vulgares y soeces atentaban contra la dignidad de todo telespectador en cierto programa de dudoso valor educativo y que no despertaba en mí otra sensación que la aversión. Rápidamente, localicé el mando a distancia y me hice con él. Hasta aquí había llegado dicha demoníaca influencia. O no. Porque al presionar varias veces el botón para cambiar de canal comprobé que nada sucedía. ¡No podía ser! El sádico destino había querido que el mando a distancia se estropeara mientras el receptor estaba sintonizando tan diabólica emisora. Un sudor frío me recorrió la espalda. Comencé a presionar todos los botones sin darme por vencido, tratando de calmar mi desesperación. Mientras, un tipo infame y arrogante lucía sus músculos y daba rienda suelta a su fanfarronería. Difícilmente algún simio tendría algo que envidiarle. Aún después de aporrear el mando resultaba obvio que era inútil. No había botón que me librara de aquel suplicio. Excepto uno. Lancé el mando con furia contra el suelo y corrí hacia el televisor. Es el fin. Y lo apagué para siempre. Apoyé mi espalda contra la pared y me dejé caer hasta quedar sentado en el suelo. ¡Me dolía el cerebro!

Cada vez que pienso en ello me estremezco y doy gracias por permanecer todavía cuerdo. Y agradezco también no pertenecer a las hordas de ciudadanos manipulados por uno de los más efectivos  y a la vez crueles y despiadados métodos de inhibición del pensamiento del Gran Hermano: la telebasura.

Hasta cierto punto me someto, como todos, pero mediante sistemas algo más light. 

19 abr. 2011

Viejo amigo

A su orden, los hombres derribaron la puerta y entraron estruendosamente. El sonido de sus pesadas botas pisando hacía retumbar el suelo y rompía el silencio que hasta entonces había reinado allí.

Cruzó el umbral de la puerta con paso tranquilo. Dentro, el aire era denso y el ambiente estaba excesivamente cargado, muestra evidente de la escasa o nula ventilación de la que habría disfrutado la vivienda en muchos días, semanas quizá.

Fue atravesando el oscuro y angosto pasillo dejando atrás dos habitaciones. La primera la encontró abierta a la izquierda. Era la cocina. Varias latas de conserva se amontonaban abiertas y vacías en la mesa, junto a dos sucios platos. En el interior de un armario sin puerta se podían distinguir unas pocas latas más esperando que les llegara su inminente hora y un trozo de pan de considerable mal aspecto. Con media sonrisa, pensó que probablemente un pedazo de madera sería más tierno que aquel pedrusco custodiado por moscas. La siguiente habitación la encontró a la derecha. La puerta apenas estaba abierta, pero no fue necesario mirar para descubrir que se trataba del baño. Del interior surgía un repulsivo olor de excremento mezclado con agrio vómito y en su rostro se dibujó una fea expresión de asco.

Unos metros más adelante encontró, por fin, su destino. A su izquierda se hallaba el comedor de la casa. Unos débiles rayos de luz se escurrían entre las lamas de las persianas, permitiéndole contemplar la escena.
Una sucesión de imágenes y recuerdos se abalanzaron dentro de su cabeza y le condujeron a la memoria una vieja historia que el tiempo se había encargado de enterrar en un lejano pasado.

17 abr. 2011

Toma de contacto



Hace ya cierto tiempo, tuve la idea de abrir un blog. Mi motivación principal para hacerlo era la de tener la posibilidad de publicar escritos propios, sobretodo historias que tengo rondando por mi cabeza. ¿Por qué no darles la oportunidad de materializarse y ser leídas por los demás? ¿Por qué no permitir que puedan gustar? Así que me he decidido a comenzar mi proyecto personal e intentar aprender y mejorar en una de mis pequeñas aficiones: la escritura. Para ello necesitaré la ayuda de todos vosotros, por eso os invito a comentar cualquiera de mis publicaciones, ya sea para destacar tanto aspectos positivos, como aspectos negativos en los que deba mejorar, o simplemente dando vuestra opinión acerca del asunto en cuestión, ya que no solamente me limitaré a publicar relatos, también expondré mi opinión en temas de actualidad, arte, historia, política, deportes, etc.


Así pues, con esta pequeña introducción, os expreso mi deseo de que os guste lo que encontréis por aquí.


Bienvenidos.